lunes 31 de octubre de 2011

Cine - Zeitgeist 2: el fraudulento sistema monetario

¿Se imaginan un mundo sin deudas? ¿Se imaginan un mundo sin bancos? ¿Se imaginan un mundo sin dinero? ¿Qué es realmente el papel moneda? ¿Cómo funciona el sistema monetario? Todos estos interrogantes se plantea Zeitgeist Addendum (2008), la segunda parte de la zaga de documentales de Peter Joseph. La película explica como funciona el sistema financiero basado en la creación ficticia de dinero y como es a través de la deuda que los bancos dominan a la sociedad y a su vez como EE. UU. se ha encargado de condicionar a medio mundo a través de las deudas generadas por el FMI y el Banco Mundial.

Con el mismo estilo de la primera entrega, Joseph presenta el tema del dinero con una musicalización similar, a su vez que el montaje es muy parecido al de la primera película. El film alterna la voz en off del autor, con frases pronunciadas por diferentes personalidades, por ejemplo Jiddu Krishnamurti, filósofo hindú que planteó la ruptura del ser humano con las tradiciones arraigadas en la sociedad. "No es saludable estar bien ajustado a una sociedad profundamente enferma", es una de las frases de Krishnamurti que aparecen en la película. También hay conceptos que en su momento fueron pronunciados por Martin Luther King, Thomas Paine, el comediante George Carlin y el astrónomo Carl Sagan, entre otros.

¿A quien se le ocurriría pensar en un mundo sin dinero? Tal vez algún que otro trasnochado, hippie o gente por el estilo. Sin embargo, ¿es la sociedad conciente de que el dinero es un sistema fraudulento que esclaviza a la gente, obligándola a trabajar, generalmente en empleos tediosos y rutinarios, para ganar un sueldo que gastará en un montón de productos innecesarios, muchos por los que se endeudará a largo plazo y en consecuencia, dicha deuda los obligará a seguir trabajando en esos empleos insufribles? Justamente, de todo esto habla Zeitgeist: explica qué es el dinero, cómo se genera y cómo afecta a la sociedad, todos temas que en general no son de interés de la mayoría de la población. Claro que hay razones para ello.

El 1 por ciento de los habitantes del mundo posee el 40 ciento de la riqueza, lo que denota que algo no funciona bien en el sistema capitalista. A menudo, la economía es presentada como algo confuso e inentendible, lo que disuade a la gente de intentar comprenderla y así el sistema sigue funcionando sin mayores cuestionamientos. Ante esta situación, Joseph decidió levantar su voz y denunciar el fraude del sistema monetario.

El dinero es deuda, explica la película. El mismo surge de la deudas que se generan a partir de los préstamos. Cada préstamo implica un interés a devolver, es decir un excedente del monto original. Si un banco presta 1000 dólares y hay que devolverle, supongamos, 1300, ¿de dónde salen los 300 dólares de interés? No existen. La cantidad de dinero que se adeuda es siempre superior a la cantidad de dinero en circulación. De esta manera, siempre es necesario generar nuevos créditos, es decir más deuda, para que el sistema siga funcionando. Por eso los bancos ofrecen préstamos y tarjetas de crédito insistentemente. Por cada tarjeta de crédito, varía según cada caso, hay que pagar un costo de mantenimiento (?) y por algunas, un monto por el resumen de cuentas. De esta manera, los bancos ganan dinero simplemente por retrasar lo inevitable: el pago de un servicio o un producto. Aunque el mecanismo pueda parecer ventajoso para el consumidor, el servicio representa cuantiosas ganancias para los bancos, que luego se la dan de generosos con promociones y descuentos, que en realidad son cubiertas por todos los clientes de los mismos bancos con lo que pagan para mantener sus tarjetas.

El documental explica que otro pilar fundamental del sistema monetario es la inflación, que es inherente al mismo. La inflación es inevitable para cubrir el déficit perpetuo generado por el sistema. Con un gráfico explicativo, Zeitgeist muestra que en EE.UU. ha habido una devaluación del 96 por ciento en los últimos 94 años (al 2008). Si todas las deudas fueran pagadas, dice Joseph, no habría ningún dolar en circulación. De esta manera, el sistema monetario transfiere la riqueza de los individuos a los bancos. Por caso, si alguien tiene un préstamo hipotecario y no lo puede pagar, el banco se queda con la casa, como sucedió en EE.UU. en los últimos años, temática abordada también por Michael Moore en su último documental, Capitalismo: Una historia de amor.

De esta manera, "la deuda esclaviza", dice Joseph, y es difícil refutarlo. Si el dinero es creado a partir de los préstamos, es decir, una deuda, es imposible que la sociedad sea libre. De esta manera, cada trabajo se convierte en un lugar donde el individuo se transforma en un esclavo asalariado, un medio para conseguir el dinero para pagar deudas y para conseguir los recursos básicos para vivir. El dinero es creado por los bancos, sale a pasear un rato para luego volver a los mismos bancos. "La deuda sirve para conquistar y esclavizar a la sociedad y el interés es su principal munición". Contundente.

Si el sistema financiero hace eso con la sociedad, EE.UU. lo implementa con el resto del mundo. John Perkins, un ex sicario económico al servicio de la CIA por intermedio de consultoras privadas, cuenta en el documental como el gobierno de su país opera para que países periféricos tomen préstamos del FMI o el Banco Mundial en forma deshonesta. Los capitales de dichos préstamos son para beneficio de elites y corporaciones, mientras que la deuda queda para el Estado, es decir el conjunto de la sociedad. Son los sectores más vulnerables de la población los que se terminan haciendo cargo de las deudas contraídas por el Estado a favor de las corporaciones privadas. Cualquier similitud con la historia de Argentina y otros países de Latinoamérica es pura causalidad.

Perkins aparece delante de la cámara y relata como los diferentes gobiernos yanquis han montado una serie de mecanismos para transferir los recursos y las riquezas de otros países a EE.UU. El plan es simple: primero se genera el endeudamiento de un país. Luego se ponen condicionamientos económicos y políticos para refinanciar la deuda: recorte social (educación, salud, jubilaciones), privatizaciones, libre comercio, apertura de mercados y destrucción del medio ambiente. Todo lo que ocurrió en Argentina entre la hiperinflación de Alfonsín y el menemismo, con origen en la sangrienta dictadura de Videla y cía.

Claro que no siempre los gobernantes de los países tercermundistas están dispuestos a abrirse de piernas tan fácilmente. En esos casos, se procede de otra manera. Una posibilidad son los magnicidios, en lo posible disfrazados de accidentes. Perkins cuenta los casos de Jaime Roldos, presidente ecuatoriano asesinado, y Omar Torrijo, de Panamá, éste último muerto en un supuesto accidente aéreo, ambos a principios de los 80. La otra opción son los golpes de estado, como los ocurridos en Irán y Guatemala en los años 50, o el que ocurrió en Venezuela en 2002. Este último intentó derrocar a Hugo Chávez, pero la masiva movilización del pueblo venezolano lo impidió. En algunos casos, si la necesidad de remover del poder a un líder que no cede son muy grandes, queda la última opción que es la guerra. Ese fue el caso de Saddam Hussein, antiguo aliado yanqui que luego dejó de responder al imperio. Fue imposible corromperlo, era muy difícil matarlo, entonces invadieron el país mintiendo sobre las relaciones con Bin Laden y sobre las armas de destrucción masiva.

La alternativa: una economía basada en recursos

La última parte del documental introduce una propuesta diferente para salir del sistema monetario basado en el dinero por otro basado en recursos. Se trata del Proyecto Venus, ideado por el ingeniero Jaques Fresco, quien viene hablando del tema desde los años 70, anticipando el colapso económico del capitalismo.

El documental destaca la importancia de la ciencia y la tecnología, a los que nombra como las usinas del avance del ser humano. Según Zeitgeist, el dinero, la política, la religión no generan ningún cambio real, el verdadero cambio se genera a partir del conocimiento científico.

El sistema monetario genera avaricia y fomenta la explotación de unos seres humanos sobre otros. Así se genera escasez y pobreza, y en consecuencia, crímenes y violencia. El Proyecto Venus propone una sociedad libre de las viejas instituciones y valores, tanto religiosos, políticos y económicos. A través de la tecnología, el ser humano podría alcanzar la libertad. Para eso, hay que crear una economía basada en recursos, que conviva armónicamente con el planeta. Para ello, hay que dejar atrás la fase del petróleo, recurso escaso y a su vez contaminante, por una nueva era basada en las energías renovables, como la hidroeléctrica, la solar, la eólica y la geotérmica, basada en el calor interior de la Tierra.

Según Fresco, con los conocimientos tecnológicos que hoy existen, se puede construir una sociedad donde todos tengamos los recursos básicos asegurados, donde nadie necesite trabajar en algo que no le gusta y donde el estímulo sea generar y crear cosas para compartirlos con los demás, sin un ánimo de lucro, ya que al estar asegurada la comida y la energía no habría necesidad de que exista el dinero. Todo lo existente estaría en abundancia, a disposición de todos, sin necesidad de que nadie compre, ni venda, ni mucho menos, robe.

Como la anterior película sólo está disponible en youtube, en Cuevana y en la página del film. En este mundo dominado por el no pensamiento y por el monopolio de las grandes cadenas mediáticas, Zeitgeist es apenas una voz disonante en medio de un griterío de sordos. De a poco, cada vez más gente empieza a abrir los ojos, activa su espíritu crítico y cuestiona el mundo en el que vive. Zeitgeist apunta en esa dirección. Desnudar las miserias del sistema en el que vivimos y al menos intentar soñar con algo diferente. Lo hizo antes de que el mundo colapsara y de que las plazas del mundo se llenaran de jóvenes indignados.



lunes 24 de octubre de 2011

La razón, la fuerza y la alegría de una Plaza feliz


Los seres humanos somos una mezcla de emociones y pensamientos que se entrecruzan y nos interpelan dando como resultado lo que en definitiva somos. Esa complejidad tal vez sea la que a veces nos confunda y nos distancie y que a la vez nos una y nos potencie. La forma en que esas condiciones de la existencia se ordenan determinan las conductas individuales y sociales, y por tanto el destino de los pueblos. Articular ideas, emociones y acciones en forma positiva es algo difícil de conseguir. Lo es en el plano individual y mucho más difícil aún en lo grupal. A veces alguien tiene una idea pero no es capaz de llevarla a cabo porque no se anima, porque no tiene coraje o porque no sabe cómo hacerlo. A veces, una emoción, puede ser la bronca, el odio, el desprecio, genera acciones negativas, destructivas.

En diciembre de 2001, la Plaza de Mayo se tiñó de rojo. Primero se produjo la invasión de una ciudadanía indignada, que salió a decirle basta al saqueo que se había producido en el país desde 1989 en adelante y que había llegado al punto cúlmine. Luego, la policía reprimió salvajemente durante dos días, dejando decenas de muertos en las calles. Casi 10 años después, la misma Plaza se volvió a colmar pero con un objetivo diferente: celebrar la consolidación de un proyecto de país con inclusión social, con diversidad, con crecimiento. Esta vez, la Plaza se llenaba para saludar la reelección de una presidenta que bate récord de votos y que demostró que le sobra espíritu y capacidad para ocupar el lugar que ocupa.






La llegada de la gente fue paulatina pero incesante. Pasadas las 20 horas del domingo 23 de octubre, la Plaza ya era un gentío y todavía se seguiría llenando hasta desbordar por las calles aledañas. En la multitud había de todo. Laburantes, gente de clase media, profesionales, parejas, grupos de amigos, grupos familiares, gente grande; niños, muchos niños, con banderas, con fotos; había morochos y había rubios. Estaban también las agrupaciones políticas, como La Cámpora, la JP Evita, Madres de Plaza de Mayo, Descamisados, Satsaid, Autoconvocados, Los Pibes, Tupac Amaru y tantas más.



Diverso, heterogéneo, amplio, así fue el universo de personas que se acercó a la Plaza. Lo hicieron con total espontaneidad, con determinación y la convicción de que este proyecto político así lo amerita. La Plaza se llenó por múltiples razones, las mismas que se reflejaron en el resultado de la elección, contundente, lapidaria. La Plaza se llenó porque no hay ninguna duda de que el país, y por lo tanto su gente, está mucho mejor que antes del 2003. Hasta los que refunfuñan, se enojan y votan en contra han disfrutado de las mieles de la recuperación que ha tenido la economía. Del 2003 hasta hoy, a mucha gente le cambió la vida y a otros tantos se le mejoró considerablemente. Pienso en los 25 puntos de desocupación del 2003 contra el 7,2 actual. Pienso en las paritarias que mejoran año a año los salarios. Pienso en el aumento del presupuesto educativo, del 2% del PBI al 6% actual. Pienso en todos los laburantes que trabajaron toda su vida en negro o en las amas de casa, que no tenían aportes y pudieron jubilarse. Pienso en tanta gente que no tenía casa y que hoy tiene una vivienda digna. Pienso en cuestiones en apariencia menos importantes pero no por eso menos justas, como el hecho de poder ver el fútbol por TV abierta y no tener que pagarle a una corporación especulativa para hacerlo. Pienso en la Ley de Medios, de Matrimonio igualitario y en los juicios a los genocidas. Pienso en la Unasur, el proyecto latinoamericano y el no al ALCA.

Como se ve, razones sobran. Si a usted no le gustan, Biolcatti, ése es otro tema. Y hay más. Néstor Kirchner llegó a la presidencia en el 2003 de casualidad. Reutemann se apichonó y dejó el espacio vacío. Nadie, o casi nadie, confiaba en Kirchner. Asumió sin poder y sin legitimidad, con apenas 22% de los votos, merced al abandono de Carlos. El flaco, contra todos los pronósticos y los consejos, se construyó a sí mismo, con coraje, con convicción, siempre mirando para adelante, sin miedo. Interpretó lo que la sociedad quería o tal vez quería lo mismo. Entendió como hacerlo y sacó al país del infierno. Se acordó de los excluidos y de los trabajadores y les abrió las puertas de par en par a las Madres, las Abuelas, los Hijos y los nietos recuperados de la infame, cruel y devastadora dictadura. A pesar de lo injusta que era la deuda, le pagó al FMI y lo mandó a mudar para siempre. Ya no vienen más a decirnos en qué gastar el dinero y ya no hay nuevos créditos, que generan deuda nueva para pagar deuda vieja, en una bicicleta usurera y fraudulenta que sumió al país en la miseria.


Kirchner atravesó sus cuatro años de gobierno salteando un obstáculo atrás de otro y a veces varios a la vez, pero siempre avanzando. Llegó el 2007 y la posta la tomó Cristina. Héctor Magnetto, el CEO del Grupo Clarín, le dijo a Kirchner que tenía que seguir él, que no estaba de acuerdo con que la candidata fuera Cristina. Néstor no le dio bola y Cristina se transformó en la primera presidenta electa de la historia, muy a pesar de Magnetto.

A tres meses de asumir, se desató el conflicto con los sectores agropecuarios. Errores del gobierno hicieron que del otro lado se juntaran todos: la oposición política, los medios concentrados, la ultra derecha agrícola oligarca, los chacareros y la clase media tilinga, antiperonista, generando un horrendo clima destituyente. Por primera vez, el kirchnerismo sufría un cimbronazo serio. Tras largos meses de cortes de rutas, todo se resolvió una madrugada de julio con el voto no positivo de Cobos. Entonces, la contra se envalentonó y pensó que se llevaba el mundo por delante.

En la legislativas de 2009, Kirchner perdió contra De Narváez en la provincia de Buenos Aires. Se empezaba a anunciar el fin del kirchnerismo. Pero si algo le sobraba a Néstor y le sobra a Cristina, es convicción y coraje para dar batalla y salir adelante. Llegó el debate por la Ley de Medios y entonces quedó muy claro que los multimedios no representan la libertad de prensa sino intereses económicos muy fuertes, contrarios a los de la gente. Clarín, La Nación y compañía quedaron expuestos, al igual que la oposición que se pegó a ellos sin darse cuenta de su rol de sirvientes del poder mediático.

Entre el conflicto con el campo y la Ley de Medios, la ciudadanía despertó y salió a la calle. Al ver peligrar el proyecto Nacional y Popular, el pueblo tomó posición activa para defenderlo. La virtualidad televisiva, radial y escrita la negaba y seguía demonizando a Néstor y Cristina, y a todos los que los acompañaban. Seguían a la orden del día los pronósticos apocalípticos, tanto para el país como para el kirchnerismo, cuyo fin se anunció una y mil veces. Hasta que Néstor se murió y la realidad nos desbordó a todos. Ante la incertidumbre y el dolor por la pérdida del líder, la gente se volcó a la Plaza y por todas las razones antes mencionadas, fue a despedir y agradecerle al hombre que había torcido la historia del país, al tiempo que fue a apoyar a la presidenta, a darle Fuerza, para que siguiera, más firme que nunca. ¿Podría conducir al país ante semejante pérdida tanto en lo personal como en lo político? Algunos temieron la anarquía, otros que se bajara del proyecto. Nada de eso.

Cristina siguió con más empuje que nunca. Con dolor, emocionada en cada discurso, siguió y sigue, firme. Asumió el rol que la historia le deparó, la de líder de un espacio político amplio, que tiene todo el respaldo que tiene porque los que lo apoyan ven en él el camino para construir un país con menos pobreza y más inclusión; con más educación, más trabajo, más distribución, integrados a Latinoamérica, con más medios y más voces. Altamira dice que este gobierno tranza con los bancos, con las empresas mineras y no sé quién más. Lo mismo dice Pino, un gran cineasta. Puede ser, Jorge, puede ser, Pino; pero ¿qué hacemos con todo lo que se hizo? ¿Lo desestimamos por lo que falta? ¿O lo valoramos e intentamos que se profundice hacia un modelo todavía más equitativo? Por lo menos hay que intentarlo. El kirchnerismo tiene un montón de defectos, como los tiene cualquier ser humano y cualquier espacio político y cualquier sociedad. Pero de la misma forma ha tenido grandes virtudes.

Sin irnos demasiado lejos en la historia, antes de Kirchner estuvo Duhalde. Antes, varios presidentes en pocos días. Antes, De la Rúa. Antes, Menem. Antes, Alfonsín. Antes, los milicos asesinos. Salvo algunas buenas intenciones en el comienzo del alfosinismo, el resto no le dio nada bueno a este país y a este pueblo. ¿Cómo cuerno no valorar todo lo que se logró desde el 2003 hasta hoy? ¿Cuál es la alternativa real? No existe, no hay oposición real, consolidada, con una propuesta concreta. Son títeres de los grupos mediáticos, del poder económico.

El domingo en la Plaza, el ambiente tenía aroma a gesta histórica, a algo que se solidifica y que perdura. Se sentía algo en el aire, había vibraciones fuertes. Hay sentimiento y cuando hay sentimiento es porque la mano viene en serio. Con múltiples razones, el pueblo se congregó en la Plaza, dando una sensación de fuerza, de empuje de que se pudo y de que se puede. Hay alegría, hay rostros de felicidad. Cristina llega a saludar, agradece a todos y en especial a la juventud y llama a organizarse y participar. De eso se trata. De saber por qué uno está donde está, de poner el corazón y la fuerza, y con alegría construir un mundo mejor. Todo eso se sentía en la Plaza el domingo a la noche. El colorado, sonriente, lo contemplaba desde la cima del Hotel República, en la 9 de Julio. Es ahora, es la continuidad del proyecto Nacional y Popular. Paz, fuerza y alegría, Argentina.



martes 18 de octubre de 2011

El odio y la torpeza del rubio cabeza

La semana pasada me mandaron un mail cuyo asunto era: "No sabés a quién votar?". El contenido del mismo es el siguiente, tal cuál como lo van a ver a continuación. Es algo supuestamente escrito por un beneficiario de los planes sociales que se mofa de todo y de todos, dando cuenta de todo lo que cobra sin hacer nada.

Ojo loco lo que decí de la Kristina, no creo que haiga otra igual. Nosotro estamo a muerte con la kris, gato, si tené duda del por qué leé lo que escrivió este amigaso….

Soy "el MONCHO" Alejo TOLOSA RIQUELME, tengo 40 año; ... 5 Hijo, estoy
rejuntado porque NO me conviene casarme, vite ?.
Soy GRACIA A DIO` un deSocupado.
.. Soy uno de lo mile de abitante del azentamiento "Pueblo Orijinario"

GRACIA A LA KRISTINA, cobro $ 2.400.- por el "Plan de Equidad "
· GRACIAS A LA KRISTINA, y como tengo 5 (cinco) ijo cobro$ 6.000.-
del "Plan de Asinación por ijo" a $ 1.200.- por cada ijo.
· GRACIAS A LA KRISTINA mi muje` cobra $ 2.400.- por "anotarze" en
el "Plan Madre Soltera".-
· GRACIAS A LA KRISTINA y porque bibo con lo` biejo` de mi mujé,
nos ingrezan $ 4.800.- por que eyo` tienen otro 2 plane iguale.
Ademá te cuento amigo:
· Si tengo gana me voy a un zemaforo lo día de semana, saco $ 30.-
por ora, por lo que estando 3 ora a la mañana y 3 ora a la tarde cuando la
gilada ban y buelben del lavuro, puedo sacá$4.500.- má Entiende amigo ?
·
· Que por mi umilde condición:
o No pago ningún impuesto,
o Tengo susidio de eletricidá porque me dejan colgarme,
o El Puntero de Delía me da bolzone de comida y que cuando ay que acé
bulto no subimo todo al bondi y salimo acé quilombo (y de paso de paseo),
nos dan $ 50 por bocho (con lo` biejo de mi mujé incluido, jajajajaja) y no
metemo en el bolso $ 450.- y comemo grati !!!. De esto tenemos casi
siempre 6 salida al mé, por lo que juntamo $ 2.700.-
o Ojo! eh ? ...cuando estamo en campaña política multiplicá por x3. E`
un festival esto chabón !!!!

Por todo lo que te conté y GRACIA A LA KRISTINA nos entran grati $ 22.800.-
por mé y NINGUNO TRABAJA LOCO !!!!!!!!

GRACIAS A LA KRISTINAtengo :
· Champion ADIDAS : balen $ 2.800.-,
· Beo TV enganchado en el cable, y
· Tengo celulá y Blaberri (el último, loco) ..... "grati" porque
los manotié jajajajajajajajajaja .,..
· De la comida de mi` ijos se ocupa la Escuela Pública y la ONG del
varrio, y si alguna de la maestra se mete a rezongarlos o les mete mala
nota, allá voy yo (o la negra si estoy durmiendo) y la recago a trompada.

Por eso, me río de lo boludo que quieren botar a no sé quien, son tarados,
son, .... ademá trabajan y pagan lo impuesto lo re-pelotudo.

Este modelo e` un paráiso pa` mí y siempre los bolches tendrán mi voto,
loco.

Y A TODO LOS QUE PIENSEN DISTINTO, ME IMPORTA UNA MIERDA LE DIGO Y QUE LE`
QUEDE CLARO, VITE ?

Me importa un carajo que me odien, porque yo los odio mááá !!!.
Cada vé que le cortan una caye, le queman cubierta, le rompen la bereda, le
rrallan el auto, le enzusian o pintan sus casa, que no lo dejen dormí con la
cumbiamba a todo volume, que los afanen, que los pizen, que los escupan, que
les dejen la vasura tirada y las volsa rota por todo lado, ..........
.. SE TIENEN QUE ACORDÁ DE QUE YO .... esssisto GRACIA A LA KRISTINA y a lo
impuesto que pagan todo lo boludo !!!...

Así que PENSA MUY BIEN A QUIEN VA` A VOTÁ, NO SEA GIL !!! BOTÁ A LA KRISTINA


Lo que acaban de leer me lo mandó un conocido, de 50 años, perteneciente a la clase media acomodada, ésa a la que no le falta nada, al contrario, más bien le sobra. El hombre tiene un trabajo bastante tranquilo en una multinacional, anda en un auto nuevo y todos los veranos se va de vacaciones al exterior, nunca elige Las Toninas ni Santa Teresita, lindas playas de Brasil suele ser su destino más habitual. El contenido del mail me sorprendió, tratándose de un hombre de andar tranquilo y en general bastante tolerante, por lo menos en la apariencia. Yo sabía de su tendencia voraz al conservadurismo, pero de ahí a la xenofobia y al racismo lo creía más alejado, por más que en las elecciones de Capital haya votado a Macri.

Como se puede ver, el texto está plagado de faltas de ortografía y de letras que faltan, sobre todo las eses. Claramente, la intención del mail es mostrar al tipo que recibe un subsidio del Estado como alguien ignorante y violento, que no sabe escribir y que abusa de toda la sociedad beneficiándose con los ingresos provenientes del pago de impuestos. La idea es que los que reciben los planes son unos delicuentes, vagos, que además no saben como se escribe casi ninguna palabra. Creo que no hace falta aclararlo, el texto es un invento, no existe ningún "Moncho Alejo Tolosa Riquelme". Algún energúmeno armó el texto y lo empezó a mandar. Sin embargo, lo más hilarante de todo es que el falso Tolosa Riquelme no es argentino, es uruguayo. En Argentina no existe ningún Plan de Equidad, hay un programa denominado de esa manera del otro lado del Río de la Plata. Los montos también son llamativos. Según el mail, nuestro amigo Tolosa cobraría 2.400 pesos por desocupado, más 1200 pesos por cada hijo, cuando en Argentina la Asignación por hijo es de 270. Más lo que cobran los suegros, más lo que junta en el semáforo, más lo que le pagan cuando va a algún acto, el amigo recaudaría cerca de 22.800 pesos. ¡Una fortuna! Pero no todo es plata en la vida, también hay que tener un calzado cómodo para ir a los actos y "gracias a Kristina", Tolosa tiene unas "Champion Adidas de 2.800 pesos". Caras las zapatillas. ¿Cómo le dicen a los zapatos y afines en Uruguay? Sí, exacto. Championes.

¿Cómo se explica esta ignominia? El texto original corresponde a la realidad uruguaya. Como se ve, en todos lados se cuecen las mismas habas. La mentira ha de haber llegado a las manos de algún argentino, muy vivo pero algo vago, más vago que el mismísimo Tolosa. Le agregó lo de Kristina, lo de Delía, y lo mandó, para que luego otros genios y defensores de las buenas costumbres lo reenviaran, pero nunca se acordó de cambiar lo del Plan de Equidad y los montos de los planes.

El hombre de 50 años va a seguir conservando su trabajo y va a seguir yéndose de vacaciones a Brasil, a Disney o adonde quiera. Por lo visto, si manda cosas como ésta, le desespera la posibilidad de que Cristina renueve el mandato. Por mostrar su disconformidad, dispensa racismo y expone su falta de profundidad para analizar, pensar, elaborar una crítica, un entendimiento y una alternativa. Es triste pero es así. Es el odio y la torpeza del rubio cabeza*. Una especie que abunda en la Argentina y en el mundo y que tanto ha contribuido a la descomposición social impulsada por el neoliberalismo.


*Rubio cabeza: personsa de clase media, clase media alta, clase alta o muy alta, de tez blanca y ascendencia europea, con poca capacidad de entendimiento de la realidad, individualista, conservador y totalmente sometido a los valores del sistema capitalista occidental, que teme y desprecia a los morochos de clase baja y que cree que éstos se merecen que les vaya como les va y no deben ser ayudados de ninguna manera. Si son pobres, son pobres y si no trabajan es porque no quieren, ya que nada tiene que ver la realidad económica y social determinada por condiciones históricas que se vienen sucediendo desde la época de la colonia española.

miércoles 12 de octubre de 2011

Cine - El árbol de la vida


Sin amor, la vida pasará como un relámpago. Esa es la sentencia de El árbol de la vida, una película que no responde al cine comercial que abunda desde hace largos años. Terrence Malick, su director, tampoco lo hace. Escrito por él, el film narra la historia de una familia y a través de esa familia y de su historia, se adentra en la universal pregunta del sentido de la vida, del origen del mundo, del por qué de los acontecimientos que les suceden a los seres humanos, sobre todo aquellos que hacen que vivir por momentos sea demasiado doloroso.

La película es lenta, va de a poco, tanto en lo visual como en lo sonoro. El hilo conductor es la vida de los O'Brien, una familia de clase media estadounidense de los años 50, que vive en Waco, Texas. El padre, interpretado por Brad Pitt, es un hombre duro, algo violento, muy estricto en la educación de sus hijos. Tanto que los asfixia con sus exigencias en cuanto a modales y comportamiento. Jack, el hijo mayor, encarnado por un impecable Hunter McCracken, es el que más lo sufre, al punto de desearle la muerte al padre. Los O'Brien son muy religiosos, van a misa y rezan antes de comer, para agradecerle al Señor por la comida. Sin embargo, esa fe en Dios a veces tambalea ante el sufrimiento de la vida. ¿Por qué la gente que se porta bien es duramente castigada por los acontecimientos? Por qué yo voy a ser bueno si vos, Dios, no lo sos, se pregunta Jack. Es en medio de interrogantes como éstos cuando entra en juego una sucesión de imágenes que representan el Big Bang, el origen del Universo, los primeros días de una Tierra todavía humeante, la aparición de los primeros seres vivos primitivos, hasta llegar a una escena protagonizada por dos dinosaurios, todo con un nivel de realismo total y con una calidad visual extraordinaria.

Ese ida y vuelta entre la vida de los O'Brien y las imágenes de la naturaleza marcan el estilo del film, que lejos de tener un relato lineal, propone una narración diversa, con escenas convencionales y también con la voz en off de los protagoniestas: papá O'Brien, la mamá (Jessica Chastain, también de gran labor), Jack cuando niño y Jack adulto, interpretado por Sean Penn. En realidad, El árbol de la vida propone una visión panteísta, corriente filosófica que concibe al Universo como un todo, donde Dios, la naturaleza y el ser humano son lo mismo, son partes de la misma esencia, se complementan para conformar un todo. Ese mundo puede ser destruido por la ambición y la violencia o preservado por el amor a la vida. Esto se puede escuchar en la voz de Chastain y también en el contraste de imágenes del Jack adulto ensimismado y solo en la gran ciudad, con el Jack que se encuentra con sus padres y su hermano pequeño en una playa celestial, donde todos lucen apacibles. También en la rudeza y obsesión del padre y en la dulzura y comprensión de la madre.

Si el espectador es amante de las películas pochocleras, ya sean de acción del estilo de Misión Imposible, o comedias de Adam Sandler, no es recomendable que vean El árbol de la vida. Tampoco es un film para aquellos que se deleitan con los stripdance de Showmatch o con Gran Hermano. Claro, puede haber casos de gran amplitud mental que logren disfrutar de unas y otras opciones, pero son los menos. Difícilmente, una estructura mental que abraza con fervor los pormenores de un reality show llegue a congeniar con una película lenta, que por momentos pasa varios minutos sin que nadie hable, que se pregunta por el sentido de la vida, la existencia de Dios, por lo que está bien y lo que está mal, y que a través de la sutileza y del detalle despliega un abanico de mensajes y de emociones que sólo llegan a destino si uno abre su mente y su alma. Es decir, El árbol de la vida no es una película para relajarse o distraerse en el sentido banal que hoy predomina en el mundo del entretenimiento. Al contrario, puede llegar a causar cierta angustia, algo que no es terrible y suele suceder cuando uno entra en terrenos existenciales. También puede generar deleite, tanto por lo visual, lo dramático, las destacadas actuaciones y el hecho de descubrir nuevas ideas o repasar reflexiones que uno ya se ha planteado con anterioridad.

Con alto contenido metafísico y excelente fotografía, el film de Malick es una joya, que tal vez se excede un poco en cuanto a duración, podría haber evitado algunas escenas algo redundantes, pero que en el balance general compone una obra que se encarama entre las mejores de la historia del cine. Por lo pronto, ya se hizo de los premios a mejor película en los festivales de Cannes y de San Sebastián.

domingo 9 de octubre de 2011

Cine - Zeitgeist, el documental

Derribando mitos y desnudando verdades

De casi nula difusión en los grandes medios, el documental Zeitgeist, hecho en 2007, goza de cierta fama en el mundo de internet y atrae por su carácter revelador y cuestionador sobre temas muy sensibles como la religión, los atentados del 11 de septiembre y el poder económico mundial que rige los destinos del mundo, con su epicentro en Estados Unidos. El film fue realizado por el joven Peter Joseph, un americano de Nueva York que decidió contar su visión del mundo a través de este documental. Luego, decidió subirla a youtube, sin mayores expectativas ni objetivos. De hecho, alienta su reproducción siempre que sea sin fines de lucro. De a poco, el film fue ganando adeptos y a partir de él se generó un movimiento mundial, The Zeitgeist Movement, que clama por un cambio en la forma de concebir el mundo, donde todos los seres humanos puedan acceder a todos los recursos y donde no haya elites privilegiadas que sometan a otros.

El documental consta de tres partes. En la primera ("La historia más grande jamás contada"), la película encara el mito de la religión, haciendo foco en el cristianismo. Apelando a diversas fuentes que se pueden chequear en los créditos finales, la película explica que antes de Jesús, un largo número de personajes de diferentes culturas de la zona del Nilo y alrededores existieron con las mismas características que Cristo. El más antiguo de ellos es Horus, un dios egipcio que data de 3.000 años AC. En realidad, todas esas historias, desde Horus hasta Jesús, son alegorías del sol, estrella que registra esculturas y escrituras en su homenaje desde 10.000 años antes de la supuesta aparición de Jesús. Tanto el nacimiento como la muerte de Cristo, la crucifixión, los doce apóstoles y los reyes magos, en realidad están vinculados a cuestiones astrológicas, en las que se entrecruzan los "movimientos" del sol en relación con las constelaciones de estrellas. La fecha de nacimiento el 25 de diciembre, por caso, tiene que ver con que en el hemisferio norte, ese día el sol aparece por primera vez luego de tres días, un grado más hacia el norte. Es decir, luego de llegar a su mínima expresión durante tres días, que sería la muerte, el 25 de diciembre el sol empieza a brillar un poquito más cerca y por lo tanto, es como si naciera.

Con lujo de detalles y grandes recursos de imágenes, la primera parte tiene como objetivo dejar en evidencia lo mitológico de la religión y como a través de ésta se ha manipulado a la sociedad durante milenios, sin tolerar cuestionamientos a la fe ni a las creencias religiosas. La verdad religiosa se ha impuesto y es muy difícil cambiarla. De la misma manera, otras verdades se han impuesto más cerca en el tiempo. Es el caso de los atentados del 11 de septiembre, el tema de la segunda parte, titulada "Todo el mundo es un escenario". En este segmento se desnudan las varias mentiras que giran en torno a los atentados, a saber: que no hubo advertencias, la conexión de los supuestos 19 secuestradores con Paquistán y el gobierno estadounidense, la relación entre los Bin Laden y los Bush, el evaporado avión del pentágono, las razones de la caída de las torres y la no defensa del NORAD.

La transición hacia la última parte se produce con un discurso John F. Kennedy en 1961. Allí, el entonces presidente advierte sobre la presencia de sociedades y poderes secretos que operan en las sombras en detrimento del común de la sociedad. Son palabras sin desperdicio que dan cuenta de que un poder oculto y de gran magnitud va en contra de los intereses de la mayoría. Es el pie perfecto para la tercera parte, "No importan los hombres que están detrás de la cortina".

El tramo final habla de ese poder en las sombras, el poder verdadero, el que toma las decisiones e impone el rumbo del mundo. En un sistema cuyo motor es el dinero, el proveedor de este elemento se vuelve sumamente poderoso. En EE.UU., la Reserva Federal, un banco privado creado en 1913, es el encargado de emitir los dólares y prestárselos al gobierno, que debe devolver con interés cada centavo recibido. La Reserva fue creada por un grupo de banqueros entre los que se encontraban los Morgan, los Rockefeller y los Rothchild, entre otros. Son ellos, entonces, los que manejan la economía estadounidense, y por lo tanto, influyen con creces en lo que pasa en el mundo. El otro gran elemento de control es la guerra, también planeada por estos grupos, que son los que se benefician con cada conflicto bélico que se desata en el mundo, como la Primera Guerra Mundial, la Segunda, la de Vietnam, y ahora con Afganistán e Irak.

Con gran manejo de los tiempos, muy buena edición, abundancia de información y datos, Zeitgeist, que significa el espíritu de una era, impacta por lo cruento de sus afirmaciones y deja al espectador con los ojos bien abiertos. Lo que dice puede resultar difícil de creer, sobre todo para aquellos que son reticentes a los cambios, a enfrentar nuevas ideas y a darse cuenta de que el mundo en el que vivían no era como pensaban. Sin embargo, verla es sólo el primer paso para bucear en los por qué de muchas cosas. De hecho, en 2008 y 2011 salieron Zeitgeist 2 y 3, que profundizan las razones de la realidad en la que vivimos.