Facebook llegó al cine. Casi tan rápido como el crecimiento de la página, el fenómeno virtual dio lugar a una película, Red Social (Social Network), en la cuál se cuenta cómo fue el surgimiento del sitio de internet más famoso del planeta y de las disputas legales que generó por los derechos de propiedad y de autoría.
Con guión de Aaron Sorkin y la dirección de David Fincher, la película se centra en la génesis de Facebook, las razones que motivan a Mark Zuckerberg a crear el portal y la ruptura que se produce con su socio Eduardo Saverin en pleno crecimiento de la compañía. Cuando la empresa empieza a crecer, Zuckerberg desplaza a su amigo, a quien acusa de haberla puesto en riesgo por cerrar la cuenta bancaria que sostenía el proyecto.
Más allá de la estricta veracidad o no de los hechos contados en el film, el mismo se destaca por su dinamismo y las buenas actuaciones de los protagonistas, sin dar respiro al espectador al generar una expectativa constante, con novedades permanentes en la trama, similares al crecimiento de Facebook, vertiginoso y sostenido.
La película se basa en el libro de Ben Mezrich, ex alumno de Harvard al igual que Zuckerberg y Saverin. Sorkin se enteró de la existencia del libro antes de la publicación del mismo y rápidamente se puso a trabajar en el guión, repleto de diálogos picantes, con mucho humor sarcástico. El tiempo narrativo va y viene entre el presente, las instancias de conciliación entre Zuckerberg y Saverin, y el pasado donde se muestra como se desarrolló la historia que dio origen a Facebook en los días en que ambos estudiaban en Harvard. A los abundantes diálogos de Sorkin se le suma la dirección de Fincher, el mismo de El Club de la Pelea, Pecados Capitales y El Curioso Caso de Benjamin Button, que sabe darle dinamismo visual a las escenas, a pesar de que la mayoría de ellas de desarrollan en ambientes pequeños.
Además de contar la trama de la traición de Zuckerberg a Saverin, co-fundador de Facebook según reza en el directorio del sitio, la película muestra a un Zuckerberg muy poco sociable, pero al mismo necesitado de reconocimiento social y éxito, herido por la ruptura con su novia, Erica Albright, novia que el Zuckerberg verdadero negó que existiera pero que tiene su perfil en Facebook. Según el film, las motivaciones de Zuckerberg para desarrollar Facebook fueron ganar notoriedad para poder ser parte de los clubes exclusivos que abundan en las universidades de EE.UU. como Harvard, Yale y Columbia y a las que no podía acceder. Entonces surge con la idea de crear Facebook para los estudiantes de esas universidades, para así transformarse él en el creador de un círculo exclusivo. Muy enojado, Zuckerberg dijo que eso no fue así sino que su única motivación para crear Facebook fue el simple hecho de construir algo. Zuckerberg es interpretado por Jesse Eisenberg, quien encarna un personaje hosco, para nada amable, muy cínico, despreciativo y egoísta. Según Zuckerberg, lo único veraz acerca de la película es el vestuario que le asignaron.
Otro elemento que aparece en la película y poco conocido hasta el momento es la presencia de los hermanos gemelos Cameron y Tyler Winklevoss, ambos interpretados por el mismo actor, Armie Hammer, ex estudiantes de Harvard e integrantes del equipo olímpico de remo de EE.UU., quienes junto a su amigo Divya Narendra aseguran haber sido traicionados por Zuckerberg, a quien habían contratado para crear un sitio llamado ConnectU.com, de similar funcionamiento al de Facebook. Ellos alegan que Zuckerberg los dejó plantados y mientras ellos creían que trabajaba para crear la página mencionada, se dedicaba a desarrollar Facebook a sus espaldas, sin avisarles anda al respecto. Los Winklevoss demandaron a Zuckerberg y en 2008 fueron resarcidos con 65 millones de dólares. Sin embargo, ahora vuelven a la carga ya que aseguran que esa suma es insuficiente debido a que el valor de Facebook es mucho mayor: se la valúa en miles de millones de dólares. A diferencia de Zuckerberg, los hermanos Winklevoss elogiaron el film, alegando que se acerca a la verdad de los hechos. En la ficción, el personaje de Zuckerberg se defiende diciendo que si los Winklevoss fueran los inventores de Facebook, entonces ellos los habrían inventado.
Es imposible determinar la veracidad o no de los hechos contados en la película, más allá de obvias exageraciones cinematográficas. Sin embargo, dejando de lado ese aspecto, la película entretiene de principio a fin y le brinda al espectador una historia rica, llena de matices, de marchas y contramarchas. Además, sutilmente, plantea algunas críticas acerca de la virtualidad, como cuando la novia de Saverin le reprocha que no haya cambiado su estatus sentimental en Facebook, motivo por el cuál ella sospecha que la engaña. La escena es tragicómica y esta bien lograda. Pasa en la ficción pero también en la realidad, donde mucha gente establece la importancia de la relación de pareja que tiene según si lo pone en Facebook o no. ¿Será tan importante que aparezca en Facebook que uno tiene una relación con otra persona? ¿Facebook permite conectarnos fácilmente a través de internet o banaliza la relaciones humanas, ya que estas muchas veces se limitan a comentarios superfluos sobre fotos, videos u otros elementos? Son preguntas que surgen y que está bueno hacerse, sobre todo si uno tiene Facebook, para reflexionar al respecto y así utilizar esta herramienta de la mejor manera posible, sin volverse adicto y sin postergar la vida real por la vida virtual, más allá de que esta última sea parte insoslayable de la vida moderna. Todo depende de la capacidad que tenga el usuario de discernir qué es lo mejor.
En definitiva, la película es muy interesante, pone sobre la mesa diferentes cuestiones sobre la condición humana como la ambición, la traición, los egos desenfrenados y esa necesidad que tiene el ser humano de trascender y obtener reconocimiento de parte de los demás, sobre todo en la sociedad occidental capitalista. Esto cabe para todos los involucrados en el asunto, nadie queda exento. Sólo los protagonistas de la historia saben cuanto de verdad y cuanto de mentira hay en la película, que al margen de este detalle entretiene sobradamente.
Zuckerberg minimiza la historia de la película (en inglés).Los gemelos Winklevoss opinan sobre el film (en inglés).