El ex presidente de los EE.UU. BillClinton brindó una charla ante más de mil empresarios argentinos y en ella expresó su admiración sobre la situación en que se encuentra la Argentina y elogió el modo en el que el país superó la crisis del 2001 hasta llegar al momento actual. Lo hizo el lunes en el Hotel Hilton de Puerto Madero, como titular de la Fundación Clinton, invitado por el empresario argentino GerardoWerthein.
La palabra de Clinton:
"Ustedes (por Argentina) han experimentado la recuperación más sorprendente después de las desgracias de 2001. Mientras todos los países del mundo están preocupados en ver donde pueden pedir prestado dinero para pagar sus deudas y superar los problemas con el PBI, incluido EE.UU., ustedes no están afectados por los problemas de los demás porque tienen un gran crecimiento y no tienen problemas de deuda reales. Eso quiere decir que todas las etapas difíciles que tuvieron que superar están dando sus frutos. Argentina es un muy buen lugar para invertir. El presupuesto y las cuentas están bien y tienen recursos naturales. Todo lo que tienen que hacer es apoyar al gobierno y lograr que las agencias que controlan las tasas de interés le den a Argentina el crédito que se merece hoy y no mirar al pasado. De esta manera habrá más inversión, lo que generará más empleo, más turismo y más crecimiento".
Aunque algunos se empeñan ver Todo Negativo, al parecer, Clinton tiene una visión más positiva de la situación argentina.
OliverStone no se anda con chiquitas. El director estadounidense siempre se caracterizó por llevar a la pantalla películas comprometidas, con una mirada profunda sobre realidades históricas, políticas y sociales, poniendo al descubierto cuestiones controvertidas desde un punto de vista muchas veces contrario al dominante o al del poder de turno. Con su último documental Al sur de la frontera, estrenado en Argentina el pasado jueves, Stone expone la realidad política latinoamericana a partir de la nueva ola de gobiernos de izquierda con HugoChávez a la cabeza. En el film, Stone entrevista a Chávez, Evo Morales, Néstor y Cristina Kirchner, Lula, Fernando Lugo, Rafael Correa y Rául Castro, y en todos los casos lo hace con una mirada a favor de las posiciones políticas de estos líderes y crítica de las posturas imperialistas e intervencionistas de EE.UU. y el Fondo Monetario Internacional.
Dentro de esta línea de presidentes latinoamericanistas de la película, el principal protagonista es Chávez, que se lleva la mayor parte del film, entre hechos históricos y entrevistas personales. Stone cuenta los orígenes militares de Chávez, desde su fallido intento por copar el poder en 1992, cuando intentó derrocar con un golpe de estado al entonces presidente Carlos Andrés Pérez, hasta la actualidad, donde se lo puede ver recorriendo las calles aclamado por la gente, a la que el presidente bolivariano saluda afectuosamente.
Sin dudas, Chávez es el personaje más polémico y más rico de todos los presidentes latinoamericanos. Considerado enemigo por los EE.UU., su figura es demonizada en el país imperial, tanto por los políticos como por los medios, que lo tildan de dictador y reaccionario. Hasta llegan a decir que es más peligroso que OsamaBinLaden. Si Stone incluyó en su relato el episodio de 1992 en el que Chávez falló en su intento por llegar al poder a través de la fuerza, el golpe que el mismo Chávez sufrió en 2002 también está explicado por Stone, con una gran edición en la que se funden los testimonios actuales de analistas políticos y periodistas con imágenes de archivo y la palabra de Chávez, que cuenta que se sintió cerca de la muerte. El análisis de la cobertura mediática sobre el tema y la tergiversación del mismo también son expuestos por Stone, que no tiene piedad en dejar en claro el rol que jugaron los medios venezolanos y norteamericanos a favor del golpe, como también lo hizo el gobierno de EE.UU., en aquel entonces liderado por George W. Bush.
El histórico episodio de 2002 se lleva buena parte del documental y no es para menos. Chávez fue depuesto pero días más tarde, con el apoyo de los militares que estaban de su lado y del pueblo que lo había votado, la derecha política, los medios concentrados y EE.UU. tuvieron que ceder y Venezuela recuperó a su presidente. Todos los pormenores están en el documental, donde se puede ver a Stone hablando con Chávez en el avión presidencial, en el despacho y hasta en la misma casa de la infancia del líder venezolano.
La segunda escala de Stone es en Bolivia, donde se entrevista con Morales y prueba hoja de coca, aclarando la diferencia entre la planta y la cocaína, algo que algunos medios de EE.UU. se encargaron de confundir. De hecho, lo primero que se ve en el documental es sobre este tema. En un programa de TV estadounidense se ve a una presentadora hablando sobre el presunto consumo de drogas de ciertos presidentes latinoamericanos. Lo peor de todo es que ni siquiera atina a decir coca y dice cacao. De tan vergonzante termina siendo gracioso.
En cuanto a Evo, Stone destaca el hecho de que el primer presidente aborigen de Bolivia haya enfrentado la política imperialista yanqui, echando en su momento al embajador norteamericano de tierras bolivianas. También hay un momento de color cuando Stone y Morales muestran sus habilidades con una pelota de fútbol. En realidad, el único que muestra sus dotes técnicas es Evo; Stone deja expuesta su mala relación con el esférico.
Sobre Argentina, Stone destaca la crisis del 2001 "luego de 15 años de seguir las instrucciones del FMI" y como el país se recuperó de la mano de Néstor y Cristina al dejar atrás las políticas de ajuste que impulsaba el mencionado organismo. Lugo, Lula, Correa y Raúl Castro también dan testimonio sobre sus experiencias al frente de sus países y su parecer sobre el escenario latinoamericano actual. "Mi película muestra la cara de un continente nuevo. Nunca había ocurrido algo así, es un fenómeno histórico. Trato de mostrar el lado humano de los presidentes y los cambios épicos que produjeron, con una conciencia que va más allá de la región", explicó Stone recientemente sobre su film, realizado en 2009 y estrenado en 2010, el año del bicentenario de las revoluciones latinoamericanas.
Stone siempre tuvo una visión crítica sobre las políticas exteriores de EE.UU., sobre todo respecto a las guerras. Veterano de Vietnam, sus películas Pelotón y Nacido el 4 de julio son una clara crítica a aquel conflicto bélico del que el director participó y por el que recibió una medalla por su desempeño. Aquella experiencia lo marcó a fuego y probablemente haya influido en la visión que Stone tiene del mundo y en particular de la realidad política latinoamericana, la cuál es ilustrada en Al sur de la frontera, una película que sin dudas merece ser vista.
Nací en Lanús, Provincia de Buenos Aires, Argentina, el 17 de enero de 1981. Estudié Ciencias de la Comunicación en la UBA y en Lindenwood University, Missouri, EE.UU. Recibí el diploma de periodista deportivo en Deportea en diciembre de 2004. Trabajé en Clarín entre abril de 2004 y septiembre de 2005, y soy productor de ESPN+ desde noviembre de 2005.