jueves 7 de enero de 2010

Agencia Karisma: la estafa continúa

Un año después de la nota que publiqué en este mismo blog (ver nota), la Agencia Karisma sigue funcionando y embaucando a los desprevenidos. Con algunas modificaciones y muchas similitudes a cómo funcionaba hace un año, la estafa continúa y la gente sigue cayendo.


A diferencia del año pasado, el anuncio que aparece en el gran diario argentino es mucho más escueto. Antes pedían gente para trabajar de extra, tanto para cine como para televisión y además anunciaban otros roles en publicidad con remuneraciones de hasta $3.200. En el 2009, el aviso era amplio y visible. En este 2010, el anuncio es más pequeño, de apenas tres líneas, aunque coloreado en verde. Piden "Personal de hasta 60 años, urgente 500 extras, Cine-Tribuna TV $220 x día", y dejan los teléfonos, distintos a los del año pasado: 4829 - 0909 y 4505 - 2679. Al leer el anuncio comenzaron mis sospechas, así que llamé. "Agencia Karisma", dijo una mujer del otro lado. Dije que llamaba por el aviso de extras, me pidieron el nombre y me dieron turno para una entrevista para el día siguiente. A su vez, a diferencia del año pasado, me dieron un código para anunciarme cuando llegara.


Al día siguiente fui a la agencia, que sigue en el mismo lugar: Agüero 1359, 2º piso. Llegué a las 11.10, diez minutos más tarde de la hora que me habían citado. A mi arribo, cinco personas ya estaban esperando en la vereda para subir. Al ver que no había novedades, me fui a tomar algo a un bar cercano y volví al rato, cerca de las 12. Cuando llegué, justo entraban una chica y un señor, así que subí con ellos. En el segundo piso, la Agencia Karisma estaba intacta: la misma sala de espera, ahora con menos sillas, de madera terciada y estructura tubular en lugar de tapizadas. Al igual que el año pasado, me hicieron llenar un pequeño papel, una ficha idéntica, donde había que poner nombre, documento, teléfono y experiencia en actuación. Una vez cumplido el trámite, volví a la sala de espera para aguardar a que me llamaran. Ahí pude ver el mismo cartel que promocionaba un futuro institucional sobre la violencia en el fútbol producido por Torneos y Competencias. Las fotos de los famosos con el dueño de la agencia no estaban más. En cambio, había imágenes de distintos integrantes del plantel de la agencia presuntamente seleccionados para papeles y publicidades, por ejemplo para un programa de Playboy o una publicidad de Tita, la galletita bañada en chocolate. Todas las fotos tenía el fondo verde, ninguna remitía a los momentos de la filmación.

Llegó mi turno. Una tal Silvia, una señora grande, de unos 50 años, me llamó y me hizo pasar a la oficina mientras trataba, con mucha amabilidad, de entablar una conversación casual. Nos sentamos en un escritorio y me empezó a comentar el funcionamiento de la empresa. Todo muy parecido al año pasado, con ligeras modificaciones. Me preguntó cuáles eran mis intereses y mis objetivos. Me dijo que podía mandarle una fotos por mail a ksm.2010@hotmail.com para quedar en el archivo de extras, pero que de esta manera mis chances de trabajar no iban a ser muchas porque hay demasiada gente anotada para eso. Entonces, me comentó de otra posibilidad, opcional. La vieja y conocida sesión de fotos, cuyo gasto corre por cuenta de la agencia, y la posterior inscripción con un plan de trabajo de dos años, para la cuál corre un gasto administrativo de 45 pesos, 10 más que en el 2009. Y sí, hay inflación, no nos vamos a guiar por los índices del INDEC. Sabido es que luego vienen los cursos de actuación y muchos etcéteras para los cuales hay que abonar más dinero. Ante esta propuesta le respondí que lo iba a evaluar, que tenía que ver mis horarios y demás. "Pero si te querés anotar, tenés que hacerlo ahora porque la inscripción cierra hoy", me dijo Silvia, un tanto seria. Le dije que no podía, que en todo caso lo pensaría y me fui. Cuando llegué a mi casa llamé otra vez y me dieron un turno para el día siguiente. Evidentemente, y al igual que el año pasado, y que cada día, la inscripción todavía no cerraba.

La Agencia Karisma sigue funcionando. Ahí está, en plenas funciones en Agüero 1359, reclutando ilusiones de desangelados que andan ingenuos por la vida. Además de Silvia, había otra señora de más de 40 años, dos chicas jóvenes y un señor flaco, de barba y cara de rufián trabajando en la "empresa". Cuando me iba, una de las chicas de Karisma le sacaba fotos a una señora muy alta, con claro sobrepeso y escasa gracia. Antes, Silvia me había explicado que el plan de las fotos y los dos años de trabajo y preparación eran "para gente con un perfil especial". Vaya uno a saber que me habría querido decir. También me había comentado de trabajos recientes de Karisma en la película Desbordar, de la productora El Dorado, a donde llamé y consulté la cuestión. La secretaria que me atendió averiguó y me dijo que nadie recordaba haber trabajado con Karisma, que jura y perjura que trabaja con productoras y castineras. Aunque en algún caso puedan haber hecho algún contacto y mandado gente a alguna filmación, ninguna agencia seria de extras o de actores cobra por un casting ni por una fotos comunes y corrientes, sacadas con una cámara cualquiera por alguien que no es fotógrafo. Si alguien se encuentra con este tipo de actitud de parte de una agencia o productora es muy probable que esté ante un intento de estafa, como la que Karisma le propone todos los días a vaya uno a saber cuánta gente. Y al parecer, por ahora, lo seguirá haciendo.