miércoles 24 de marzo de 2010

24 de marzo, feriado nacional


Algunos todavía no lo saben, otros no están de acuerdo, no entienden el por qué de que el 24 de marzo sea feriado nacional. Los primeros son de esas personas que viven ajenos a todo, que parecen estar en la nubes, que no tienen idea de nada. Otros, en su mayoría de tendencia política de derecha, se molestan y expresan su disconformidad con el Gobierno. Lo cierto es que en marzo de 2006, el Congreso aprobó que el 24 de marzo sea feriado nacional inamovible y se instituyó como Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Porque si los militares que secuestraron, torturaron, mataron, se apropiaron de bebés, robaron y destruyeron al país en todas las facetas habidas y por haber, si esos militares no tienen la condena que se merecen de la Justicia, por lo menos es importante que esté en la conciencia de todos los argentinos los acontecimientos históricos que sucedieron entre marzo de 1976 y diciembre de 1983, tiempo en el que la dictadura más nefasta de la historia del país realizó las atrocidades antes mencionadas.

Para la gran mayoría de los ciudadanos, el feriado será un mero día de descanso. Y está bien, cada uno hará lo que mejor le parezca. Lo importante es saber cómo fueron los hechos y no olvidarlos, algo por lo que muchos abogan. Dicen que la dictadura y los crímenes cometidos por los militares son parte del pasado, que hay que dejarlos atrás. Nada más lejos de la realidad. Los actos llevados adelante por las Fuerzas Armadas forman parte del presente con una fuerza inconmensurable. En diferentes aspectos, el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional dejó huellas indelebles: en lo económico, quebró la economía, incrementando la deuda externa en un 500 por ciento, cerrando miles de fábricas y descapitalizando el país; en lo político, miles de dirigentes políticos que hoy tendrían entre 50 y 60 años quedaron en el camino; en lo social, dejaron a miles, muchos miles de personas sin hijos, sin padres, sin nietos, sin amigos. Los hijos de personas desaparecidas todavía se preguntan quienes fueron sus padres y los siguen buscando, no ya para abrazarlos y hablar con ellos, sino para dejarles una ofrenda en algún lado. “Se habla mucho del pasado, se dice que esto es el pasado. Para mí el pasado es el presente, yo hoy no tengo dónde ir a llevarle flores a mi viejo. Eso es ahora, no es algo que ya pasó", dice Camilo Juárez en la nota de tapa de hoy de Página 12. Asimismo, los bebés apropiados, sin identidad todavía deambulan como fantasmas. Los jueces que llevan las causas hacen poco y nada para que la verdad se sepa, sobre todo cuando los implicados son gente poderosa como la señora Ernestina Herrera de Noble, dueña del Grupo Clarín. Otros, como Francisco Madariaga, el último nieto recuperado, tuvieron otra suerte gracias al trabajo inclaudicable de las Abuelas de Plaza de Mayo.

En fin, la Dictadura no es ningún cuento del pasado, es algo que cala muy hondo en el presente, en el día a día. Por eso, porque lo que hicieron es imperdonable y forma parte de la historia argentina, el 24 de marzo es feriado, no para festejar sino para recordar y ser conscientes de lo que pasó en este país. El 24 de marzo es feriado como también lo es el 2 de abril, también gracias a los militares, que con Leopoldo Galtieri a la cabeza, mandaron a morir a miles de chicos de 18 años. Algunos murieron, otros volvieron. Volvieron de la islas, pero nunca volvieron del infierno: tuvieron que vivir el resto de sus vidas con la guerra a cuestas, sin ayuda. De esos que volvieron, muchos se suicidaron. Así, otros tantos argentinos se quedaron sin hijos, sin padres, sin novios, sin amigos, sin hermanos. Por eso, hoy es feriado. Para no olvidar y para que algún día haya justicia. "Si un traidor puede más que unos cuantos, que esos cuantos no lo olviden fácilmente", canta León Gieco. Por eso, hoy es feriado.

Más notas sobre el tema:

Abrazo, la columna de Sandra Russo en Página 12.

Nota de tapa de Página 12.

Por algo era, por algo fue