Agencia trucha de representación artísticaEl aviso en los Clasificados de Clarín decía: Empleada/o 0-75, para Cine y
TV; Extras Adultos/Niños $180 día. Otros roles en publicidad.
Ej: Disco, Coca Cola,
Ace $3200. El anuncio se completaba con la dirección y los teléfonos: Agüero 1359 2º piso, 4824 - 2045/2598. Hacia allí fui a ver de qué se trataba, buscando una alternativa de ingreso de dinero. A eso de las 12 llegué a la dirección indicada. Se trata de una puerta negra, con dos timbres. Luego de tocar el del segundo piso me abrieron sin preguntar nada.
Subí por unas escaleras un tanto sucias. En el primer piso no había nada, sólo una puerta cerrada, al parecer desde hace mucho tiempo. Llegué a la segunda planta, donde en un pasillo largo, varias personas aguardaban ser atendidas. A la derecha había otra puerta. Me asomé y allí, detrás de un mostrador, me atendió una mujer que me pidió que completara un pequeño papel con algunos datos personales, como nombre y apellido, teléfono y experiencia artística. Luego de ese trámite inicial, volví a la sala de espera, el pasillo largo, hasta que me llamaran para la entrevista. En el pasillo había muchas sillas, varias de ellas con el tapizado roto y la
goma espuma salida. En las paredes se podían ver varias fotos, de baja resolución, en las que estaba uno de los directores de la agencia y distintos famosos como
Gerardo Sofovic,
Sebastián Wainrach, Diego
Fucks y el
notero de
CQC Guillermo
López, entre otros. También se podía ver un gran
afiche de un futuro anuncio institucional sobre la violencia en el fútbol, producido por Fútbol de Primera.
Luego de una breve espera, una chica me llamó para la entrevista. Con mucha amabilidad y dulzura, me saludó y me hizo pasar a una sala en la que había varios escritorios de
fórmica donde se atendía a los asistentes. Con mucha soltura pero con algunos problemas de dicción, sobre todo para pronunciar las eses finales,
Nancy, así se presentó, me empezó a explicar el funcionamiento de la Agencia
Karisma. Entonces me comentó que ellos se dedican a reclutar nuevos talentos, gente con y sin experiencia, tanto para trabajar de extras como de actores en publicidades, cine y
TV. Me mostró un
book con fotos de gente de su
staff que había sido protagonista de diferentes publicidades, con
cachets de 2.500 ó 3.000 pesos. También una pequeña revista de moda, de la que no alcancé a ver el nombre, dentro de la cual había una producción de fotos en las que se le agradecía a la Agencia
Karisma por su aporte.
Nancy también me preguntó cuales eran mis objetivos y mis expectativas. Elogió mi presencia y me dijo que probablemente tuviera buenas posibilidades de trabajo pero que no me prometía nada de entrada, que había que tener paciencia, todo depende de los pedidos de las productoras. "Por ahí mandamos tu foto, les gusta y ya
arrancás haciendo una publicidad de 3.000 pesos", me dijo.
Luego de la exposición,
Nancy me explicó que me tenía que hacer una sesión de fotos, cuyo gasto corría por cuenta de la agencia. Sin embargo, para inscribirme con ellos tenía que pagar 35 pesos en concepto de gastos administrativos. De ninguna manera iba a desembolsar un peso por lo que le pregunté si le podía contestar más tarde si me inscribía o no. "¿No
tenés nada, ni para dejar una seña de 10 pesos?", me preguntó un tanto desilusionada. "No, no tengo nada de efectivo", le respondí.
Arreglamos que volvería más tarde con el dinero para la inscripción, que, según me dijo ella, cerraba ese mismo día, un lunes, a las 17. Por supuesto que no volví. El aviso se repitió en las páginas de Clarín varias veces en las semanas siguientes y la inscripción, claro está, siguió abierta para todo aquel que estuviera dispuesto a pagar los 35 pesos. Luego de eso llegan los cursos de actuación y los
castings, para los que se piden más dinero aún.
La agencia tiene su propio blog:
http://www.karisma-cs.blogspot.com/. Sin embargo, no es el único sitio en la que aparece. Mucho foros la mencionan como una agencia trucha. Al parecer, los mismos que integran
Karisma antes habían montado otra agencia similar que se llamaba
Fashion Time, la cual fue descubierta por investigaciones periodísticas y denunciada ante la Justicia. Hoy la historia continúa. Todos los días, de lunes a viernes, decenas y decenas de personas pasan por Agüero 1359, 2º piso y muerden el anzuelo. La ingenuidad de la gente es el combustible ideal para el beneficio de los
inescrupulosos, que seguirán adelante hasta que sus tropelías salgan a la luz y lleguen a manos de algún medio grande o de algún Juzgado con ganas de actuar.