Después de las elecciones del 28 de junio, la oposición y los grandes medios pensaron que se comían crudos a los Kirchner. Pero se equivocaron. La batalla será larga y dura al parecer. En ese marco, el Gobierno presentó la nueva Ley se Servicios de Comunicación Audiovisual, un proyecto que estuvo en carpeta desde la asunción misma de Cristina en 2007 y que se hizo con el aporte y el consenso de numerosos sectores, la mayoría de ellos con escasa o nula presencia en los medios, como las universidades, las ONG, los pueblos originarios y otras organizaciones sociales.
Antes del tratamiento en diputados, la campaña mediática en contra de la ley fue feroz, despiadada e inescrupulosa. Luego de la media sanción en la cámara alta, la batalla continúa. Desde los medios concentrados y el sector de la oposición aliado a ellos se ataca a la ley sin argumentos sólidos. Uno de los principales era que la ley estaba hecha a medida de las telefónicas, hasta que las mismas fueron eliminadas del proyecto y el argumento se evaporó. Otra objeción es que esta es una ley K para controlar a los medios, cuando la realidad es que la ley tiene un amplio consenso de numerosos sectores que hicieron aportes a la conformación de la misma. Otro de los puntos de mayor cuestionamiento es que este congreso no puede tratar la ley porque el 10 diciembre habrá nuevos diputados y senadores y que por lo tanto no tiene legitimidad para tratarla. Pues entonces, si esto fuera así, habría que cerrar el congreso hasta el 10 de diciembre ya que este parlamento, si no puede tratar esta ley tampoco puede tratar ninguna otra. Cerremos el congreso 2 meses, nos ahorramos un montón de plata y después del 10 de diciembre el poder legislativo vuelve a funcionar. En realidad, lo que quiere, o mejor dicho quería la oposición, era dilatar el tema hasta la asunción de los nuevos legisladores porque entonces tendrá una disposición de fuerzas mayor para que la ley no salga.
Finalmente, otro de los argumentos que se intentan esgrimir en contra de esta ley, es que no ha tenido el suficiente debate, cuando la realidad es que esta ley se viene debatiendo desde el regreso de la democracia y en los últimos años ha habido muchísimos debates en todo el país, que, claro está, no fueron difundidos por los medios más importantes.
En definitiva, la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual es una ley que ha despertado el debate y una vez más, el enfrentamiento entre diferentes sectores. Están los que apoyan este proyecto y están los que los critican y denostan, más que nada con mentiras y por una razón muy clara: afecta sus intereses políticos y económicos.
Entre los que apoyan esta nueva ley están: Adolfo Pérez Esquivel (premio Nobel de la Paz), Víctor Hugo Morales, Eduardo Aliverti, Osvaldo Bayer, Juan José Campanella, Diego Capusotto, Claudio Morgado, Alejandro Dolina, Federica País, Juan Palomino, Raúl Rizzo, Federico Luppi, Angel Cappa, los diputados Carlos Raimundi, Eduardo Macaluse y Martín Sabbatella, el INCAA, el sitio coalicion.org y muchos más (hacer clic sobre los nombres para ver videos).
Entre los que se oponen a esta nueva ley están: el Grupo Clarín, Julio Cobos, Mirtha Legrand, Susana Giménez, Francisco de Narváez, Mauricio Macri, Patricia Bullrich, Elisa Carrió, Daniel Vila, Mariano Grondona, 500 personas que salieron a tocar las cacerolas en Callao y Santa Fe el lunes y toda la derecha argentina.
En fin, hay para todos los gustos. La pelota, luego de la media sanción en Diputados, la tiene el Senado. El partido continúa y promete ser vibrante hasta el último minuto.
3 opniones:
Me gustó mucho el texto; muy directo y con una opinión que, sin ser evidente, es clarísima (son conceptos similares pero distintos). ´
Los argumentos son ingeniosos, especialmente la enumeración del "a favor y en contra". Aguante la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, ja.
Y eso que te faltaron unos cuantos a favor de la Ley K, D'elia (que se fue a recorrer mundo promocionàndola), Pèrsico, Bonafini, Schoklender y otras delicias que tendremos el gusto de degustar entre el 33 % estatal y el 33 % de ONG (que conoceran Mongo Aurelio pero que cumpliran a rajatabla con resaltar las "bondades" de este gobierno "nacional y popular", já.
Entre tanto cinismo al filósofo K Feinmann alguna verdad se le escapó: en Argentina cualquier pelotudo tiene un blog
Y algunos todavía más pelotudos comentan en esos blogs.
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